Taoismo

El Taoísmo es la escuela filosófica que más ha influido en el pensamiento chino a lo largo de la historia. Ha constituido la base de la medicina china, pero también de todas las artes y ciencias de la antigua china.

El nombre de taoísmo proviene del Tao, un antiguo término chino empleado para representar la gran realidad que sostiene y llena el universo, que podría traducirse por “la Vía” o “el Camino”, y que corresponde a lo que diferentes religiones y filosofías denominan el absoluto.

La forma de actuar del taoísta se basa en la “no acción” o Wu wei, que significa hacer las cosas de forma espontánea, sin forzar la naturaleza, siguiendo el flujo natural de los acontecimientos (“ir con los principios del Tao”). En la antigua China, los taoístas representaban la libertad individual, buscando la simplicidad de lo natural y llevando una vida en armonía con el entorno.

El taoísmo se interesa más por la sabiduría intuitiva que por el conocimiento racional, puesto que la comprensión del Tao no se alcanza con el intelecto, sino mediante la meditación y la atenta observación de los fenómenos de la naturaleza.

Lao Tse:

El origen del taoísmo como filosofía se asocia a la figura de Lao Tse (nacido en el año 571 a.c.). Lao Tse fue el autor del Tao Te King, un breve libro de aforismos que está considerado como la principal escritura taoísta.

En el Tao Te King se explica que el Tao es el origen del universo y fuente de vida de todas las cosas. Es inefable, invisible e inalcanzable por las modalidades normales de percepción. Oculto bajo la transición y el cambio, el Tao es la realidad subyacente permanente. No es una divinidad, sino una naturaleza impersonal y anónima activa detrás del funcionamiento del universo, siempre en sentido benéfico. Cuando la naturaleza y la humanidad siguen la vía del Tao están llenos de fuerza y vida, pero cuando se apartan, gradualmente decaen y mueren.

Naturaleza cíclica del Tao:

La característica principal del Tao es la naturaleza cíclica de su movimiento y cambio incesantes.

En nuestra realidad ordinaria se pueden observar estos patrones cíclicos de ascenso-descenso, expansión-contracción, día-noche, actividad-descanso. Cualquier situación que se lleva a su punto extremo está destinada a darse la vuelta y hacerse opuesta.

Esta idea de patrones cíclicos en el movimiento del Tao se representa mediante el concepto de los opuestos polares Yin-Yang, de manera que todas las manifestaciones del Tao se generan por la interacción dinámica del Yin y el Yang. La vida es la armonía combinada del Yin y el Yang.

En la Medicina Tradicional China se considera fundamental la idea de equilibrio Yin-Yang en el cuerpo humano, siendo la enfermedad la interrupción de este equilibrio.

Actualización 23/01/2017